LA JUNTA DEL PDI INFORMA:
EL DESPROPÓSITO SE CONFIRMÓ (23-05-2005)


Estimadas compañeras y compañeros:

El pasado 6 de mayo os informamos de lo que estaba ocurriendo con la última convocatoria de plazas de estabilización y promoción ("Historia de un despropósito"), lo cual no era más que una continuación de los despropósitos que se vienen realizando en ese ámbito en los últimos tiempos. Tal y como era de esperar, en el Consejo de Gobierno del día 9 el despropósito fue avalado por una gran mayoría de sus miembros.
Lo acontecido afecta directamente a las plazas de CU (las de estabilización se respetaron), y desde la Junta de PDI queremos transmitir nuestra preocupación e incomprensión por esta nueva (antigua) forma de hacer política universitaria.
Por si alguien lo desconoce, quizás conviene recordar que la Mesa de Negociación del PDI es un órgano paritario de representación y está compuesta por doce miembros, seis de ellos representando a la Universidad (el Vicerrector de Ordenación Académica y Profesorado, el Director del Área de Profesorado y cuatro miembros del Consejo de Gobierno) y el resto a la Junta de PDI (compuesta por los sindicatos CCOO, FETE-UGT y SIPU-CEMSATSE). Este órgano tiene por objeto negociar "todo lo concerniente a la oferta de empleo para el personal docente e investigador de la Universidad (Art. 32, Ley 7/1990)" (así aparece en su Reglamento, aprobado por Junta de Gobierno).
Recordemos también que una comisión técnica de esta Mesa fue la encargada de elaborar los criterios para la convocatoria de plazas de este año, criterios posteriormente aprobados por el pleno de la Mesa, por la Comisión Académica y por el Consejo Rectoral.
Teniendo en cuenta la composición y el objeto de la Mesa, ¿por qué los representantes de la Universidad consensúan una propuesta en la Mesa (aprobada con su voto a favor en la sesión de 29 de abril) y luego en el Consejo defienden otras? ¿cómo entiende este Rectorado el papel de la Mesa de Negociación del PDI? ¿para qué la convoca si luego no se respetan sus posiciones?
Para más contradicción todavía, algunos de los miembros de la Mesa (participantes directos en la elaboración de los criterios) lo son también de la Comisión Académica que elevó al Consejo de Gobierno una nueva propuesta de plazas diferente a la de la Mesa de PDI, ¿cómo puede ser que estos miembros defiendan en un mismo día posturas diferentes en función del órgano en el que se encuentren?, ¿por qué por la mañana se nos plantea desde el VOAP una propuesta que cumple los criterios aprobados y por la tarde se plantea otra propuesta diferente que también los cumple?, ¿cómo al Subcriterio 1.1 (Plazas por Necesidades de Plantilla en Áreas sin CU) por la mañana le corresponden 4 plazas y por la tarde 3?, más aún cuando el hecho de que todas las Áreas tengan al menos un CU es un hecho irrenunciable para el Rector de la Universidad.
Para acabar de rematar el despropósito, en el Consejo de Gobierno se presentan dos propuestas, la de la Mesa del PDI y la de la Comisión Académica (según algunos ambas cumplen los criterios), apoyando inicialmente el Consejo la de la Comisión Académica, a la que el Rectorado propone modificar la aplicación (no la interpretación que parece ya estaba clara) del Criterio 2 (Promoción por Méritos Personales), siendo esto asumido por la mayoría del Consejo de Gobierno, ¿si la aplicación de criterios de la Comisión Académica era el adecuado, por qué se propone su modificación desde el Rectorado?, ¿cómo se puede explicar que un candidato con 5 sexenios de investigación está en la ordenación final por debajo de otro con 3 en una plaza por méritos personales?, ¿por qué, si siempre se han barajado 20 plazas, al final solo salen 19?, ¿qué ocurre?, ¿quizás con 20 habría que sacar alguna que no gusta?
Desde la Junta de PDI hemos reflexionado sobre lo acontecido, intentando buscarle un razonamiento lógico, pero vemos que esto sólo es entendible como un acto de fe, y creemos que ese cupo ya lo hemos cubierto con este Rectorado. Estas formas de hacer política universitaria que, en otros tiempos, serían criticadas por quienes ahora las defienden y las comparten, son inaceptables y desde nuestra independencia así lo denunciamos.

Un cordial saludo.

Pedro Alonso Velásquez,                               Manuel Montenegro Hermida,
Presidente de la Junta de PDI                         Secretario de la Junta de PDI