{"id":823,"date":"2021-07-26T12:23:25","date_gmt":"2021-07-26T10:23:25","guid":{"rendered":"https:\/\/www.unioviedo.es\/aunas\/?p=823"},"modified":"2021-07-26T12:23:25","modified_gmt":"2021-07-26T10:23:25","slug":"el-sabor-amargo-de-los-frutos-rojos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.unioviedo.es\/aunas\/el-sabor-amargo-de-los-frutos-rojos\/","title":{"rendered":"El sabor amargo de los frutos rojos"},"content":{"rendered":"\n<p>Por <a href=\"https:\/\/www.unioviedo.es\/aunas\/carolina-martinez-moreno\/\" data-type=\"page\" data-id=\"387\">Carolina Mart\u00ednez Moreno<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Esta entrada ha sido publicada previamente en el blog de <a href=\"https:\/\/baylos.blogspot.com\/2021\/07\/jornaleras-en-lucha-una-cronica-de.html\">Antonio Baylos<\/a><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-medium\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" width=\"300\" height=\"200\" src=\"https:\/\/www.unioviedo.es\/aunas\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/vecteezy_woman-holding-blackberries_1425611-300x200.jpeg\" alt=\"<a href=&quot;https:\/\/es.vecteezy.com\/fotos-gratis&quot;&gt;Fotos de Stock por Vecteezy<\/a&gt;\" class=\"wp-image-826\" srcset=\"https:\/\/www.unioviedo.es\/aunas\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/vecteezy_woman-holding-blackberries_1425611-300x200.jpeg 300w, https:\/\/www.unioviedo.es\/aunas\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/vecteezy_woman-holding-blackberries_1425611-1024x683.jpeg 1024w, https:\/\/www.unioviedo.es\/aunas\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/vecteezy_woman-holding-blackberries_1425611-768x512.jpeg 768w, https:\/\/www.unioviedo.es\/aunas\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/vecteezy_woman-holding-blackberries_1425611-1536x1024.jpeg 1536w, https:\/\/www.unioviedo.es\/aunas\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/vecteezy_woman-holding-blackberries_1425611-2048x1365.jpeg 2048w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><figcaption><a href=\"https:\/\/es.vecteezy.com\/fotos-gratis\">Fotos de Stock por Vecteezy<\/a><\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Bajo el expresivo lema \u00a1Abramos las cancelas!, el colectivo Jornaleras de Huelva en Lucha (hoy ya constituido formalmente como asociaci\u00f3n), La Laboratoria, Espacio de investigaci\u00f3n Feminista, Museo en Red (Museo Reina Sof\u00eda) y Abogadas Sociedad Cooperativa Andaluza lograron coordinar a un grupo de mujeres activistas, periodistas, realizadoras y juristas \u2013entre las que tuve el privilegio de encontrarme\u2014 para viajar los d\u00edas 22 a 24 de mayo a la provincia onubense con el fin de poder entrevistarnos y dialogar con algunas de esas mujeres y poder documentar y relatar cu\u00e1l es la situaci\u00f3n de las jornaleras aut\u00f3ctonas y, en particular, de las migrantes estacionales que viven y trabajan en los cultivos de frutos rojos de dicha provincia. No resulta f\u00e1cil resumir esta incre\u00edble e impactante experiencia, pero lo voy a intentar.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Lo primero que salta a la vista es la discriminaci\u00f3n sist\u00e9mica e intersectorial que resulta del modo en que se articula la contrataci\u00f3n en origen de las trabajadoras marroqu\u00edes. En general, mujeres j\u00f3venes o de mediana edad, casadas y con cargas familiares \u2013a veces, previo pago de un precio, les atribuyen m\u00e1s hijos de los que en verdad tienen para tener preferencia en la contrataci\u00f3n\u2014, y procedentes del mundo rural. Caracter\u00edsticas todas ellas que, frente a las anteriores inmigrantes de pa\u00edses del Este de Europa, parecen presentar la ventaja de garantizar una mayor docilidad y asegurar el retorno a sus pa\u00edses de origen el t\u00e9rmino de la campa\u00f1a. Las propias jornaleras presienten que con ese mismo objetivo algunas empresas puedan dejar de llamar a las m\u00e1s veteranas para sustituirlas por trabajadoras m\u00e1s j\u00f3venes e inexpertas. Nos cuentan tambi\u00e9n que en alg\u00fan caso, si a la llegada la mujer se encontraba en estado de gestaci\u00f3n, lo m\u00e1s probable es que no se le encargase trabajo y se viera obligada a permanecer en el alojamiento, sin ingresos y sin atenci\u00f3n, y teniendo que vivir de la caridad de las compa\u00f1eras. En ocasiones, son adem\u00e1s v\u00edctimas de violencia machista por sus propios maridos. Todo ello, sumado al problema del idioma y a que ni se les informa ni se les entrega documentaci\u00f3n sobre las condiciones en que se va a desenvolver su vida y su labor, ofrece en panorama de precariedad y desvalimiento.<\/p>\n\n\n\n<p>En los asentamientos de personas que permanecen en Espa\u00f1a en situaci\u00f3n irregular los abusos, la desprotecci\u00f3n y la extrema vulnerabilidad son a\u00fan m\u00e1s patentes. La primera tarde nos dividimos por grupos, y la mujer en cuya chabola fuimos amable y acogedoramente recibidas las integrantes del m\u00edo nos contaba que eran los propios empresarios hortofrut\u00edcolas quienes les venden los pal\u00e9s, el cart\u00f3n y los pl\u00e1sticos con los que confeccionan sus precarias pero aseadas viviendas, a raz\u00f3n de 1 euro por pal\u00e9. Disponen de luz el\u00e9ctrica porque sus compa\u00f1eros se ocupan de instalar paneles solares. Por su parte, las trabajadoras que se alojan en viviendas ubicadas en el interior de las fincas con las que pudimos dialogar al d\u00eda siguiente nos dec\u00edan que se ven obligadas a abonar el alquiler, los suministros, el ajuar y los objetos dom\u00e9sticos, que nunca se renuevan. Dos de ellas nos cuentan que una vez se averi\u00f3 la lavadora, y al volver el a\u00f1o siguiente la encontraron en el mismo estado en que la hab\u00edan dejado. Y que los bienes de primera necesidad como alimentos o productos de higiene los tienen que adquirir en una tienda patronal a precios m\u00e1s elevados que en el exterior. Un aut\u00e9ntico&nbsp;<em>truck system&nbsp;<\/em>en pleno siglo XXI.<\/p>\n\n\n\n<p>Una pr\u00e1ctica extra\u00f1a que no supimos discernir consiste en que les cargan en la cartilla el importe de un seguro concertado por la empresa con una conocida entidad financiera que no saben para qu\u00e9 es, ni qu\u00e9 cubre, ni mucho menos acceden a documentaci\u00f3n alguna con las condiciones del contrato. M\u00e1s recientemente, en lugar de libreta han pasado a proporcionarles una tarjeta, de modo que no pueden tener informaci\u00f3n de los movimientos de sus cuentas ni de los descuentos que les practican.<\/p>\n\n\n\n<p>Los gastos de viaje los sufragan ellas; y, con motivo de la pandemia, las pruebas PCR que tuvieron que realizar antes de viajar a Espa\u00f1a las pagaron tambi\u00e9n ellas (40 euros). Como protestaron, les reintegraron ese dinero, pero para su retorno ten\u00edan que someterse a otra prueba sin la garant\u00eda de que en destino les fueran a compensar por el coste de la misma. Las mascarillas tambi\u00e9n se las costean ellas, aunque el gel hidroalcoh\u00f3lico nos dicen que s\u00ed lo ha proporcionado la empresa. No es raro que tras soportar todos esos gastos a algunas no les quede dinero ni para llevar a sus hogares ni para volver a su lugar de origen.<\/p>\n\n\n\n<p>En el desarrollo del trabajo la situaci\u00f3n que viven no es mucho mejor. Sin que se suscriba un pacto de exclusividad ni nada que se le asemeje, las empresas las sujetan a su poder de control, impidi\u00e9ndoles hacer horas por las tardes en otras fincas. Y son frecuentes los abusos por parte de las \u201cmanijeras\u201d, que son las que organizan las cuadrillas y administran los castigos, normalmente consistentes en el confinamiento en los alojamientos por unos d\u00edas, sin trabajo ni ingresos. Nos relatan asimismo que las \u201clisteras\u201d a veces les apuntan menos cajas de frutos de las que realmente han recogido, con id\u00e9ntica penalizaci\u00f3n por no haber alcanzado el rendimiento exigido. No tienen permiso para ir al ba\u00f1o, y hacen sus necesidades en el tajo o en el campo un poco apartadas del lugar de trabajo; les proh\u00edben hablar entre ellas, llevar auriculares para escuchar m\u00fasica (incluso uno s\u00f3lo) o ponerse ropa de tirantes para poder soportar las altas temperaturas que imperan debajo de los pl\u00e1sticos.<\/p>\n\n\n\n<p>Les preguntamos entonces por la prevenci\u00f3n de riesgos y la protecci\u00f3n de su salud y nos dicen que, efectivamente, al comienzo de la actividad les advierten en general de los riesgos, pero que si tienen un accidente o enfermedad la empresa se desentiende, las dejan en la casa sin cobrar, viviendo de la solidaridad, por lo que con frecuencia se sienten forzadas a reintegrarse a las labores antes de estar recuperadas por completo. Con motivo del fallecimiento de una compa\u00f1era tuvieron que hacer un bote entre todas para poder repatriar el cad\u00e1ver. En algunos casos si se enferman simplemente las despiden. Nos dicen tambi\u00e9n que la fumigaci\u00f3n de los cultivos tiene lugar mientras ellas recolectan los frutos, sin procurarles equipo de protecci\u00f3n alguno ni adoptar otro tipo de cautela.<\/p>\n\n\n\n<p>Concluida la faena diaria les encargan limpiar los alojamientos o los campos. Una de ellas nos cuenta que por una botella de refresco le limpian el coche al encargado; y que a la encargada marroqu\u00ed \u2013que designa la empresa, y es la que les castiga o reprende si protestan\u2014 la apaciguan tray\u00e9ndole regalos de su pa\u00eds y \u201cmanteni\u00e9ndola\u201d una vez aqu\u00ed (le compran cosas\u2026). Le tienen pavor, hasta el punto de que una mujer muri\u00f3 reci\u00e9n llegada por temor a molestarla con las quejas sobre su dolencia. Si alguna vez se anuncia la visita de una ONG les ordenan organizarlo todo y que est\u00e9n calladas. S\u00f3lo habla el ama de llaves y la encargada.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Un relato a\u00fan m\u00e1s estremecedor si cabe lo escuchamos en Lepe, para garantizar la privacidad y la reserva, parapetadas detr\u00e1s del autob\u00fas en un parking de un centro comercial que se encontraba cerrado por ser domingo [<a href=\"https:\/\/www.eldiario.es\/desalambre\/basima-jornalera-marroqui-sangre-durante-dias-dolor-pedi-jefe-medico-lugar-despidio_1_7993632.html\">https:\/\/www.eldiario.es\/desalambre\/basima-jornalera-marroqui-sangre-durante-dias-dolor-pedi-jefe-medico-lugar-despidio_1_7993632.html<\/a>]. Esa trabajadora, madre de tres hijos, entre contenidos sollozos nos cont\u00f3 que vino para intentar mejorar la vida de su familia, con su documentaci\u00f3n en regla y un reconocimiento m\u00e9dico hecho en Marruecos. Pero al poco tiempo de llegar se enferm\u00f3. Ten\u00eda p\u00e9rdidas de sangre y un fuerte dolor abdominal y estaba muy asustada. Aun as\u00ed, acud\u00eda igualmente al trabajo. Cuando intent\u00f3 comunicarlo a los encargados, simplemente la ignoraron. Finalmente, decidi\u00f3 ella misma buscar ayuda, y se aventur\u00f3 a salir de la finca y encaminarse a alg\u00fan lugar donde pudieran prestarle la debida atenci\u00f3n. Localizada e introducida en un coche por la encargada, ya en los alojamientos fue objeto de la iracunda reacci\u00f3n de otro responsable, que trat\u00f3 incluso de agredirla. Por fin, le dicen que recoja sus cosas y firme un documento que resulta ser un cese voluntario durante el per\u00edodo de prueba. La encargada le dice que d\u00e9 gracias porque podr\u00eda haber sido peor. Y la abandonan en una carretera. All\u00ed la recoge una pareja que la conduce a un locutorio. Y tras diversas vicisitudes logra que la lleven a un hospital donde le diagnostican un c\u00f3lico nefr\u00edtico y le pautan medicaci\u00f3n. Entre tanto, su familia consigue a trav\u00e9s de las redes sociales contactar con Jornaleras en Lucha que le procura acogida en una vivienda por medio de una ONG. Tiene previsto que en tres meses le hagan un nuevo reconocimiento m\u00e9dico, pero antes de ese plazo caduca su visado. Se encuentra sin trabajo y sin dinero.<\/p>\n\n\n\n<p>Como se apuntaba hace un momento, los testimonios en que hemos basado nuestro informe jur\u00eddico enumerando los incumplimientos que consideramos que se est\u00e1n dando \u2013lo que no significa que no hayamos recibido noticia de empresas que s\u00ed cumplen y tratan con humanidad a estas mujeres\u2014 [<a href=\"https:\/\/jornalerasenlucha.org\/la-situacion-de-las-jornaleras-de-huelva-en-la-industria-del-fruto-rojo-informe-juridico\/\">https:\/\/jornalerasenlucha.org\/la-situacion-de-las-jornaleras-de-huelva-en-la-industria-del-fruto-rojo-informe-juridico\/<\/a>] se tuvieron que recoger en reuniones y entrevistas que llevamos a cabo en lugares apartados y alejados de carreteras o fincas por temor de las jornaleras a ser vistas hablando con nosotras y sufrir represalias por ese motivo. Por supuesto, no tenemos ni una foto de ellas ni con ellas.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El silencio y el miedo son una constante. Y el miedo, como dec\u00eda Frank Herbert en&nbsp;<em>Dune<\/em>, \u201cmata la mente\u201d, genera conflictividad interpersonal y disuelve el v\u00ednculo de solidaridad que es el sustrato necesario para organizar cualquier acci\u00f3n o mecanismo de defensa colectivos. Sobre todo en los asentamientos donde sobreviven las personas que se encuentran en situaci\u00f3n irregular el ambiente que se respira genera desconfianza y recelo. Esto es lo que nos cuenta Salma (nombre ficticio) al relatar el tr\u00e1gico episodio del incendio de una chabola donde fallecieron un hombre y una mujer, e insinuar que se conoce al autor y que el origen es una rencilla o conflicto personal. Y cuando nos dice que hay quien tiene contactos que pueden \u2013aun sin permiso\u2014 conseguirles empleos de cuidado de personas o servicio dom\u00e9stico, y que se venden contratos y empadronamientos. En resumidas cuentas, que operan mafias y redes de influencia, favores y chantajes. Mientras que en el caso de las fincas con jornaleras del contingente, las hostilidades provienen, como ya se ha descrito, de los abusos de los y las encargadas. Y lo peor, da la sensaci\u00f3n de que no hay una respuesta por parte de las autoridades y de los poderes p\u00fablicos respectivamente competentes.<\/p>\n\n\n\n<p>Por su parte, las organizaciones sindicales mayoritarias del sector y el territorio con las que nos entrevistamos la ma\u00f1ana del \u00faltimo d\u00eda \u2013es justo y doloroso decirlo\u2014 mostraron verdadero desinter\u00e9s por la dura realidad de estas mujeres, que al parecer no constituyen masa cr\u00edtica porque no se afilian. Si acaso, ocurre lo contrario, recelan de sus iniciativas asociativas particulares. Me cuesta mucho trabajo asimilar que organizaciones que tienen constitucionalmente reconocido un papel institucional que va mucho m\u00e1s all\u00e1 del v\u00ednculo de afiliaci\u00f3n no manifiesten el m\u00e1s m\u00ednimo sentimiento de piedad y responsabilidad en relaci\u00f3n con una situaci\u00f3n de este cariz, ni se hayan planteado en momento alguno estrategias de acci\u00f3n sindical en defensa de los derechos humanos y laborales de las jornaleras de la fresa.<\/p>\n\n\n\n<p>Tal vez no sea casual que esa misma tarde, volviendo a Madrid, tuvi\u00e9ramos noticia por la prensa digital de la primera asamblea provincial de mujeres temporeras organizada por CCOO en Ayamonte [<a href=\"https:\/\/huelva24.com\/art\/149566\/ccoo-organiza-en-ayamonte-la-primeraasamblea-provincial-de-mujeres-temporeras#ath\">https:\/\/huelva24.com\/art\/149566\/ccoo-organiza-en-ayamonte-la-primeraasamblea-provincial-de-mujeres-temporeras#ath<\/a>].<\/p>\n\n\n\n<p>Pese a todo, y gracias a la acci\u00f3n infatigable de Jornaleras de Huelva en Lucha \u2013ya constituida como asociaci\u00f3n\u2014 y al tes\u00f3n y la fortaleza de j\u00f3venes mujeres como Maisaa (nombre ficticio), esa solidaridad est\u00e1 presente y es vigorosa. Admirable, ejemplar y emocionante.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Otros enlaces relacionados:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/t.co\/WRtlko8SQl?amp=1\">https:\/\/t.co\/WRtlko8SQl?amp=1<\/a><\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/www.eldiario.es\/desalambre\/jornaleras-huelva-necesita-inspeccion-empieza-temporada-termina_1_8045911.html\">https:\/\/www.eldiario.es\/desalambre\/jornaleras-huelva-necesita-inspeccion-empieza-temporada-termina_1_8045911.html<\/a><\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/www.eldiario.es\/desalambre\/mujeres-trabajadoras-campo-historias-abusos-explotacion_130_7977838.html\">https:\/\/www.eldiario.es\/desalambre\/mujeres-trabajadoras-campo-historias-abusos-explotacion_130_7977838.html<\/a><\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/www.ohchr.org\/SP\/NewsEvents\/Pages\/DisplayNews.aspx?NewsID=25524&amp;LangID=S\">https:\/\/www.ohchr.org\/SP\/NewsEvents\/Pages\/DisplayNews.aspx?NewsID=25524&amp;LangID=S<\/a><\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/ctxt.es\/es\/20210701\/Politica\/36671\/jornaleras-Huelva-abusos-informe-ministerios-Igualdad-trabajo.htm\">https:\/\/ctxt.es\/es\/20210701\/Politica\/36671\/jornaleras-Huelva-abusos-informe-ministerios-Igualdad-trabajo.htm<\/a><\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"http:\/\/revista.lamardeonuba.es\/supermercados-daneses-suspenden-la-compra-de-frutos-rojos-de-huelva-tras-las-investigaciones-que-denuncian-violaciones-de-derechos-fundamentales-en-las-empresas-de-sus-proveedores\/\">http:\/\/revista.lamardeonuba.es\/supermercados-daneses-suspenden-la-compra-de-frutos-rojos-de-huelva-tras-las-investigaciones-que-denuncian-violaciones-de-derechos-fundamentales-en-las-empresas-de-sus-proveedores\/<\/a><\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/www.aljazeera.com\/amp\/news\/2021\/7\/10\/in-spains-strawberry-fields-migrant-women-face-sexual-abuse?__twitter_impression=true\">https:\/\/www.aljazeera.com\/amp\/news\/2021\/7\/10\/in-spains-strawberry-fields-migrant-women-face-sexual-abuse?__twitter_impression=true<\/a><\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/www.diariodesevilla.es\/juzgado_de_guardia\/sentencias\/Audiencia-Huelva-temporeras-marroquies-condiciones_0_1580542848.html\">https:\/\/www.diariodesevilla.es\/juzgado_de_guardia\/sentencias\/Audiencia-Huelva-temporeras-marroquies-condiciones_0_1580542848.html<\/a><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-embed-wordpress wp-block-embed is-type-wp-embed is-provider-jornaleras-en-lucha\"><div class=\"wp-block-embed__wrapper\">\n<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"IxBZiPolrI\"><a href=\"https:\/\/jornalerasenlucha.org\/la-situacion-de-las-jornaleras-de-huelva-en-la-industria-del-fruto-rojo-informe-juridico\/\">LA SITUACI\u00d3N DE LAS JORNALERAS DE HUELVA EN LA INDUSTRIA DEL FRUTO ROJO. INFORME JUR\u00cdDICO.<\/a><\/blockquote><iframe class=\"wp-embedded-content\" sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" style=\"position: absolute; clip: rect(1px, 1px, 1px, 1px);\" title=\"\u00abLA SITUACI\u00d3N DE LAS JORNALERAS DE HUELVA EN LA INDUSTRIA DEL FRUTO ROJO. INFORME JUR\u00cdDICO.\u00bb \u2014 Jornaleras en Lucha\" src=\"https:\/\/jornalerasenlucha.org\/la-situacion-de-las-jornaleras-de-huelva-en-la-industria-del-fruto-rojo-informe-juridico\/embed\/#?secret=IxBZiPolrI\" data-secret=\"IxBZiPolrI\" width=\"525\" height=\"296\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\"><\/iframe>\n<\/div><\/figure>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Carolina Mart\u00ednez Moreno Esta entrada ha sido publicada previamente en el blog de Antonio Baylos Bajo el expresivo lema \u00a1Abramos las cancelas!, el colectivo Jornaleras de Huelva en Lucha (hoy ya constituido formalmente como asociaci\u00f3n), La Laboratoria, Espacio de investigaci\u00f3n Feminista, Museo en Red (Museo Reina Sof\u00eda) y Abogadas Sociedad Cooperativa Andaluza lograron coordinar &hellip; <\/p>\n<p class=\"link-more\"><a href=\"https:\/\/www.unioviedo.es\/aunas\/el-sabor-amargo-de-los-frutos-rojos\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abEl sabor amargo de los frutos rojos\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.unioviedo.es\/aunas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/823"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.unioviedo.es\/aunas\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.unioviedo.es\/aunas\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.unioviedo.es\/aunas\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.unioviedo.es\/aunas\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=823"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/www.unioviedo.es\/aunas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/823\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":829,"href":"https:\/\/www.unioviedo.es\/aunas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/823\/revisions\/829"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.unioviedo.es\/aunas\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=823"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.unioviedo.es\/aunas\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=823"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.unioviedo.es\/aunas\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=823"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}