6. ALTERNANCIA DE INDIVIDUOS

 

 

El algólogo sueco Svedelius hizo una distinción entre las algas rojas haplobiónticas, en cuyo ciclo de vida se formaba un solo tipo de talos, y las algas diplobiónticas, cuyo ciclo se realizaba, poniendo en juego sucesivamente dos tipos de talos. Si se quiere extender esta noción a otros organismos sin deformar el sentido, esto nos lleva a designar como organismos haplobiontes a todos aquéllos cuyo ciclo vital se realiza en un solo individuo (en el caso de las especies dioicas, se considera la generación productora de gametos como un solo individuo). Son considerados, por tanto, haplobiontes los organismos con: a) ciclos monogenéticos; b) ciclos digenéticos, donde una de las generaciones se desarrolla y se fija definitivamente sobre la otra (como sucede con los musgos donde el esporófito está fijado sobre el gametófito o, por el contrario, los espermatófitos donde la generación gametofítica vive sobre la esporofítica), y c) ciclos trigenéticos, en los que las generaciones carposporofítica y tetrasporofítica viven sobre la gametofítica.

 

 

Por el contrario, se denominan organismos diplobiontes aquéllos en cuyo ciclo se pueden distinguir dos individuos distintos (cada uno de ellos correspondiente a una o dos generaciones). Por lo tanto, los seres diplobiónticos pueden presentar en su ciclo dos generaciones (ciclos digenéticos) y, en este caso, cada individuo se corresponde con una generación, o bien tres generaciones (ciclos trigenéticos) correspondiendo un individuo a una generación y el otro a dos (como sucede en las algas rojas Florideophycideae, donde un individuo está constituido por la generación gametofítica y la carposporofítica que vive sobre la anterior).