El proyecto ETLEN y la Dialectometría

ETLEN es la sigla de Estudio de la Transición Lingüística en la Zona Eo-Navia, Asturias. Se trata de un proyecto de investigación dialectológica en el límite entre los dominios lingüísticos del gallego-portugués y del asturleonés, en la franja más occidental de Asturias (España). El ETLEN es un estudio dialectográfico que ofrece datos dialectales; horiométrico, que mide la frontera lingüística; y dialectométrico, que mide la diversidad dialectal del espacio estudiado. El ETLEN es una investigación emprendida por un equipo de la Universidad de Oviedo (Asturias) dirigido por el Dr. Ramón de Andrés Díaz.

Fenómeno, rasgo, área, isoglosa, haz

Fenómeno lingüístico es cualquier hecho lingüístico reconocible; por ejemplo, «comportamienou de -l- intervocálica latina».
Rasgo diferencial es cada una de las manifestaciones distintivas y privativas de un mismo fenómeno; en el ejemplo anterior, mantenimiento de la -l- entre vocales frente a su pérdida.
Área es el territorio que comparte un mismo rasgo lingüístico; por ejemplo, el área donde dicen fío 'hilo' frente a la que usa filo o filu.
Isoglosa es la línea imaginaria que en un mapa marca la geodistribución concreta de los diferentes ítems. Algunos ítems pueden asociarse a los mismos rasgos diferenciales, pero pueden mostrar isoglosas distintas. Es el caso de fío / filo ~ filu y de pau / palo ~ palu, que ofrecen isoglosas con distinta geografía.
Haz de isoglosas es la acumulación más o menos densa de isoglosas en un mapa; por ejemplo, el que se da en Asturias entre el gallego-portugués y el asturleonés. En Dialectología científica, todos estos conceptos son glotológicos, o sea, están construidos con criterios exclusivamente lingüísticos (del sistema o del diasistema), y no con criterios sociológicos, culturales o políticos.

Dominio lingüístico

El concepto de dominio lingüístico —derivado de los anteriores y por tanto también glotológico— supone una operación de abstracción por encima de los conceptos anteriores. Los dominios son geotipos o tipos geolectales. Son los territorios que están a ambos lados de un haz de isoglosas, caracterizados por tener una relativa homogeneidad lingüística. Según su nivel jerárquico de clasificación taxonómica, pueden corresponder a lo que se llama corrientemente «lenguas» o «dialectos».

El concepto de dominio lingüístico asturleonés es un descubrimiento de la dielectología científica que se debe, primeramente, a Ramón Menéndez Pidal, a comienzos del s. XX, en su obra El dialecto leonés (1906).

Dominios lingüísticos de la Península Ibérica

En la tradición dialectológica hispánica, se consideran los siguientes dominios lingüísticos románicos:

  • El dominio lingüístico gallego-portugués.
  • El dominio lingüístico asturleonés.
  • El dominio lingüístico castellano.
  • El dominio lingüístico aragonés.
  • El dominio lingüístico catalán.

Estos dominios lingüísticos son geotipos determinados mediante criterios glotológicos contastivos. Entre dos dominios contiguos hay una frontera lingüística, que en general se presenta como una transición o continuum fronterizo.

La frontera entre el gallego-portugués y el asturleonés en Asturias. El gallego-asturiano

Entre los dominios gallego-portugués y asturleonés hay una frontera lingüística que se presenta como un continuum fronterizo o zona (franja) de transición que desciende desde el Norte (en Asturias), pasa por El Bierzo (León) y Sanabria (Zamora) y llega al Sur (Miranda del Duero, en Portugal). En Asturias el continuum fronterizo es más ancho que hacia el sur, y se extiende por la zona del Eo-Navia, esto es, la franja territorial entre los ríos Eo (que constituye el límite entre Galicia y Asturias) y Navia (en Asturias). El conjunto de las hablas de transición de esta zona recibe el nombre de gallego-asturiano, galaico-astur, gallego de Asturias, a fala o, con un claro contenido autodespectivo, chapurriao.

Medición tradicional de la frontera entre el gallego-portugués y el asturleonés

En general, el estudio de las fronteras lingüísticas tradicionalmente se ha efectuado con una clara pretensión glotológica, basándose en criterios estrictamente lingüísticos: rasgos diferenciales, isoglosas, haces de isoglosas, etc. Todo estudio de una frontera lingüística opera con el sobreentendido epistemológico de que los rasgos diferenciales de pueden adscribir —usando criterios glotológicos— a un dominio o al otro. En estas mediciones ha intervenido en ocasiones un claro componente sociológico, que tiene en cuenta las opiniones de los hablantes en la taxonomía de las hablas fronterizas. Pero lo cierto es que el factor predominante ha sido glotológico, con el cual se construyen los geotipos y las fronteras entre estos.

 

Deficiencias en las mediciones tradicionales

La medición tradicional de las fronteras lingüísticas obedece en general a una pretensión glotológica, pero presenta deficiencias motivadas por los instrumentos utilizados. Entre estas deficiencias están:

  • Dar mayor peso a un solo rasgo diferencial, o a un grupo reducido de rasgos diferenciales, basando ese mayor peso en criterios intuitivos y no en detalladas ponderaciones cuantitativas que hoy no están al alcance de la dialectología.
  • Evaluar la frontera con un grupo reducido de rasgos diferenciales, y no con una gran masa de ellos.
  • Confundir la frontera isoglótica entre áreas lingüísticas con la frontera entre dominios. Dos rasgos diferenciales de un mismo fenómeno (por ejemplo, pérdida de -l- frente a su mantenimiento en los resultados del llatín fīlum) presentan una frontera clara dibujada por una isoglosa. El hecho de que el recorrido de las isoglosas no coincidan prácticamente nunca en la misma y exacta geografía, ha llevado a desconfiar del concepto de frontera entre dominios, olvidando elementales operaciones de síntesis en un primer nivel de abstracción.
  • Hacer equivaler el concepto de frontera lingüística con un tipo de frontera, la nítida o brusca, como la que encontramos entre el castellano y el vasco, o entre el castellano de Andalucía y el gallego-portugués del Algarve. Según esto, las fronteras difusas, graduales, transitivas o continuas, no serían en realidad fronteras. Pero no existe incompatibilidad entre el concepto de frontera lingüística y el concepto de gradualidad: hay continuums fronterizos, como los que hallamos entre el gallego-portugués y el asturleonés en Asturias.

La dialectometría

La dialectometría es una metodología dialectológica ideada primeramente por el francés Jean Séguy en el año 1971, quien la aplicó a Gascuña, siendo seguido por Henri Guiter. La conformación definitiva de la dialectometría se debe al astríaco Hans Goebl, que impulsó la que se conoce como Escuela Dialectométrica de Salzburgo. La dialectometría tiene como objetivo medir las diferencias dialectales mediante instrumentos matemático-estadísticos. Para ello se establecen las unidades diferenciales del cómputo estadístico, que se denominan taxados o taxats, que son los rasgos mínimos diferenciales entre las distintas hablas de un espacio geolectal. La dialectometría trabaja con cantidades masivas de datos, en general obtenidos a partir de atlas lingüísticos previamente realizados de acuerdo con los métodos de la dialectología tradicional. Las distintas evaluaciones dialectométricas se representan siempre en mapas cromáticos, en los cuales se visualizan los diferentes aspectos de la variación geolectal de un territorio. El poder interpretativo de los mapas dialectométricos proviene de las síntesis que ofrece el investigador.

La horiometría o dialectometría de frontera

Horiometría y horiométrico -a son neologismos creados por el equipo de investigación del Proyecto ETLEN, con las palabras griegas hórion 'frontera, límite' y métron 'medida'. La horiometría se concibe como un tipo de dialectometría, especializada en la medición de una frontera lingüística. La dialectometría de Salzburgo mide diferencias mutuas entre hablas sin preocuparse de las fronteras, esto es, sin preocuparse de adscribir los rasgos diferenciales a dominios o subdominios; estos, y las fronteras entre sí, se pueden descubrir posteriormente como síntesis matemático-estadísticas visualizables en el mapa. Por el contrario, la horiometría se basa en la posibilidad de adscribir geotipológicamente a un dominio o a otro los rasgos diferenciales que se encuentran en la zona fronteriza o de transición. Gracias a este método, es posible determinar, en cada punto geográfico de la transición, la proporción de rasgos de un geotipo y de otro, y por tanto, permite conocer con bastante precisión las características del continuum fronterizo.