{"id":450,"date":"2024-02-22T22:34:53","date_gmt":"2024-02-22T21:34:53","guid":{"rendered":"https:\/\/www.unioviedo.es\/feijoopro\/?page_id=450"},"modified":"2024-04-29T09:28:28","modified_gmt":"2024-04-29T07:28:28","slug":"resumenes","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/www.unioviedo.es\/feijoopro\/resumenes\/","title":{"rendered":"Res\u00famenes"},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"234\" src=\"https:\/\/www.unioviedo.es\/feijoopro\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/\u200eLogos-Feijoo-2024.\u200e001-e1706803802710-1024x234.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-427\" srcset=\"https:\/\/www.unioviedo.es\/feijoopro\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/\u200eLogos-Feijoo-2024.\u200e001-e1706803802710-1024x234.png 1024w, https:\/\/www.unioviedo.es\/feijoopro\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/\u200eLogos-Feijoo-2024.\u200e001-e1706803802710-300x69.png 300w, https:\/\/www.unioviedo.es\/feijoopro\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/\u200eLogos-Feijoo-2024.\u200e001-e1706803802710-768x175.png 768w, https:\/\/www.unioviedo.es\/feijoopro\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/\u200eLogos-Feijoo-2024.\u200e001-e1706803802710-1536x351.png 1536w, https:\/\/www.unioviedo.es\/feijoopro\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/\u200eLogos-Feijoo-2024.\u200e001-e1706803802710.png 1734w\" sizes=\"auto, (max-width: 706px) 89vw, (max-width: 767px) 82vw, 740px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Colabora: <\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"268\" height=\"56\" src=\"https:\/\/www.unioviedo.es\/feijoopro\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/layout_set_logo.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-486\"\/><\/figure>\n\n\n\n<p><strong>PONENCIAS:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Inmaculada Urzainqui<\/strong>, Instituto Feijoo de Estudios del Siglo XVIII: <strong>Feijoo y los l\u00edmites de la libertad de expresi\u00f3n<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Feijoo, pese a declararse \u00abciudadano libre de la Rep\u00fablica de las Letras\u00bb y ser defensor a ultranza de la libertad de pensamiento en todo lo que no atente al dogma cat\u00f3lico, no deja de proclamar tambi\u00e9n \u2014desde distintos \u00e1ngulos y en diversos lugares de su obra\u2014 los l\u00edmites (o, se podr\u00eda decir, las l\u00edneas rojas) que la escritura no debe traspasar si se quiere lograr una cultura comprometida con la verdad y la honestidad intelectual.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Juan Pablo Dom\u00ednguez<\/strong>, Universidad de Navarra: <strong>Feijoo, la Ilustraci\u00f3n y la tolerancia religiosa<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Benito Jer\u00f3nimo Feijoo fue uno de los principales ilustrados espa\u00f1oles. Y, sin embargo, en el \u00faltimo volumen de sus&nbsp;<em>Cartas eruditas y curiosas<\/em>,<em>&nbsp;<\/em>defendi\u00f3 la intolerancia religiosa con argumentos propios de la apolog\u00e9tica cat\u00f3lica de su tiempo. M\u00e1s a\u00fan: su impugnaci\u00f3n del tolerantismo se public\u00f3 justo cuando las censuras y discursos contra los&nbsp;<em>philosophes<\/em>&nbsp;empezaban a arreciar en Espa\u00f1a. Es cierto que apenas hubo espa\u00f1oles dieciochescos que abogaran por la tolerancia y que cabe, por tanto, leer las opiniones de Feijoo como t\u00edpicas de la singular Ilustraci\u00f3n hispana. Pero el sabio benedictino se distingui\u00f3 de otros ilustrados espa\u00f1oles por mantenerse al margen de la corriente regalista que, en su af\u00e1n por someter la autoridad eclesi\u00e1stica al poder pol\u00edtico, sent\u00f3 las bases te\u00f3ricas de las aboliciones inquisitoriales de comienzos del siglo XIX. Y ese rasgo distintivo de Feijoo suscita interesantes preguntas sobre su lugar en la Ilustraci\u00f3n espa\u00f1ola.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Fernando Bahr,<\/strong> Conicet-Argentina, <strong>Teolog\u00eda y libertad de pensamiento seg\u00fan el padre Feijoo<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La corriente principal de la Ilustraci\u00f3n francesa, corriente que se extiende desde Jean Meslier hasta, digamos, el Bar\u00f3n d\u2019Holbach, es antirreligiosa y antiteol\u00f3gica. Concibe a la religi\u00f3n como un relato ficticio destinado a someter al vulgo y a la teolog\u00eda como el perfeccionamiento ret\u00f3rico de ese relato. Contra ellas elaboran una filosof\u00eda \u2013el ate\u00edsmo\u2013 que, situada en el mismo nivel discursivo que la teolog\u00eda, demuestra su falsedad y la del relato que le dio origen. Es una pelea a muerte: demostrar la verdad del ate\u00edsmo implica destruir la mentira de la religi\u00f3n y su expresi\u00f3n ret\u00f3rica. En la presente ponencia, querr\u00eda sostener que los esc\u00e9pticos modernos pensaban de otra manera esa relaci\u00f3n entre teolog\u00eda y filosof\u00eda. Una y otra no estaban en el mismo nivel discursivo: la teolog\u00eda ten\u00eda como misi\u00f3n ordenar lo que era preciso creer en materia religiosa; la misi\u00f3n de la filosof\u00eda era, en cambio, explorar las diversas hip\u00f3tesis que la raz\u00f3n humana, libremente, hab\u00eda elaborado o pod\u00eda elaborar en torno a temas como Dios, el alma o el mundo. No hab\u00eda oposici\u00f3n, por lo tanto, o no deb\u00eda haberla en tanto que cada discurso conservara su lugar preciso. As\u00ed lo concibi\u00f3 Montaigne, y de manera semejante lo concibi\u00f3 Feijoo en dos escritos del&nbsp;<em>Teatro cr\u00edtico universal&nbsp;<\/em>de los que nos ocuparemos: \u00abEscepticismo filos\u00f3fico\u00bb y \u00abArgumentos de autoridad\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Fernando Dur\u00e1n L\u00f3pez<\/strong>, Universidad de C\u00e1diz: <strong>Contra el indiscreto celo de reformar:&nbsp;<em>Lo que hay de m\u00e1s y menos en Espa\u00f1a<\/em>, de Jos\u00e9 del Campillo, ante la censura (1786-1795)<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Esta ponencia versar\u00e1 sobre las censuras recibidas a finales del XVIII por la obra&nbsp;<em>Lo que hay de m\u00e1s y de menos en Espa\u00f1a<\/em>, de Jos\u00e9 Campillo, ministro de Felipe V. Sus intentos de publicaci\u00f3n tropezaron con un muro, en parte ya conocido, porque intervinieron diferentes instituciones, como la Sociedad Matritense o la Real Academia de la Historia. Jovellanos fue uno de los censores, pero hubo varios m\u00e1s. Los objetivos son dos: en primer lugar, incorporar a este panorama otras censuras desconocidas, encargadas por la Vicar\u00eda de Madrid y conservadas en el Archivo Hist\u00f3rico Diocesano de Madrid. Pero no se trata solo de completar el cuadro documental, sino de plantear una reflexi\u00f3n sobre c\u00f3mo instituciones censoras y censores individuales que representan sensibilidades y grupos diferentes coinciden, con uno u otro matiz y a lo largo de varios a\u00f1os, en considerar la obra impublicable, lo que vendr\u00eda a corroborar el car\u00e1cter consensual de la censura como un acto del Estado en su conjunto, que las clases letradas aceptan con convicci\u00f3n, con argumentos y agresividades variables, pero coincidentes en la idea de que una cr\u00edtica acerada a la realidad espa\u00f1ola firmada por un ministro no es tolerable en el espacio p\u00fablico impreso. Esto ayuda a perimetrar cu\u00e1l era el alcance y la naturaleza reales del debate cr\u00edtico admisible, m\u00e1s all\u00e1 del planteamiento simplista de una cr\u00edtica reprimida por un poder represor.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Marina Torres Arce<\/strong>, Universidad de Cantabria: <strong>\u00abLo que mand\u00f3 borrar el Santo Tribunal\u00bb. Inquisici\u00f3n, censura y regalismo borb\u00f3nico<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En 1739 la censura inquisitorial recay\u00f3 en uno de los discursos recogidos en el tomo VIII del <em>Teatro cr\u00edtico universal <\/em>de Benito Jer\u00f3nimo Feijoo. La delaci\u00f3n ante el Tribunal parece que hab\u00eda venido de otro eclesi\u00e1stico. La Inquisici\u00f3n estim\u00f3 que dos p\u00e1rrafos del discurso XI,&nbsp;<em>Importancia de la ciencia f\u00edsica para lo moral<\/em>,&nbsp;deb\u00edan ser eliminados de todos los ejemplares reci\u00e9n editados. La disposici\u00f3n se cumpli\u00f3 de forma inmediata y generalizada, mientras Feijoo, que unos a\u00f1os antes hab\u00eda defendido la labor censora del Tribunal, se empe\u00f1\u00f3, sin \u00e9xito, en explicarse p\u00fablicamente para borrar esa mancha en su reputaci\u00f3n. En 1759, la quinta edici\u00f3n de ese mismo tomo sal\u00eda de la Imprenta del Supremo Consejo de la Inquisici\u00f3n y en su p\u00e1gina 364 se manten\u00eda la referencia a \u00ablos p\u00e1rrafos o n\u00fameros 74 y 75 que faltan, los mand\u00f3 borrar el Santo Tribunal, por contener doctrina peligrosa\u00bb. La censura&nbsp;<em>a posteriori<\/em>&nbsp;constituy\u00f3 un medio m\u00e1s en manos de la Inquisici\u00f3n para ejercer su funci\u00f3n de control social, ideol\u00f3gico y cultural. El de Feijoo fue un caso m\u00e1s, y no el m\u00e1s relevante ni el m\u00e1s severo, en la actividad represiva inquisitorial que en el siglo XVIII intensific\u00f3 su intervenci\u00f3n en materias que iban m\u00e1s all\u00e1 de las propiamente relacionadas con la ortodoxia y la moral cat\u00f3licas. La censura inquisitorial constituy\u00f3 entonces un frente de tensi\u00f3n ocasional con los gobiernos borb\u00f3nicos, pero tambi\u00e9n se aline\u00f3 muchas veces con los intereses de la monarqu\u00eda. La censura inquisitorial fue, de hecho, uno de los \u00e1mbitos en los que regalistas, reformistas e ilustrados centraron su atenci\u00f3n \u2013tambi\u00e9n sus cr\u00edticas\u2013 y articularon sus propuestas de reforma del Tribunal; reformas que no se dirig\u00edan a la eliminaci\u00f3n del Tribunal ni de la censura, sino al sometimiento del procedimiento y la actividad inquisitoriales al poder real y a los objetivos que promov\u00edan sus ministros. En esta conferencia se abordan estas problem\u00e1ticas \u2013atendiendo a las coyunturas y algunas de las personas que, con l\u00f3gicas y posiciones distintas, participaron en ellas\u2013 que ponen en evidencia las complejidades y contradicciones del Siglo de las Luces en Espa\u00f1a.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>John C. Laursen<\/strong>, Universidad de California-Riverside: <strong>La renuncia de Feijoo del escepticismo y el materialismo en las&nbsp;<em>Cartas eruditas<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>This paper explores Benito Feijoo&#8217;s later writings, the\u00a0<em>Cartas eruditas, y curiosas<\/em>\u00a0(1742-1760), for what they have to say about recent European philosophy and materialism. Although Feijoo was open to early modern skepticism and some elements of early modern philosophy in the first decades of his career, by the last two decades he had become much more wary and suspicious of developments in recent European philosophy. This paper will track his disillusionment and distancing from those developments, in defense of church and state.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Armando Men\u00e9ndez Viso<\/strong>, Universidad de Oviedo: <strong>Ciencia, pol\u00edtica y l\u00edmites de la libertad de filosofar en Feijoo<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La obra literaria y aun personal de Feijoo contiene una propuesta pol\u00edtica articulada en torno a las ciencias. La libertad de filosofar desempe\u00f1a un papel peculiar en esta propuesta, pues, por un lado, permite establecer una comunidad de personas de ciencia sin m\u00e1s restricciones que las de su propia capacidad de raciocinio y observaci\u00f3n, pero, por otro, queda estrictamente limitada al \u00e1mbito de lo emp\u00edrico. Precisamente esta idea de una libertad total dentro de una esfera reducida es lo que puede haber hecho la propuesta de Feijoo tan atractiva para los intereses de la corona \u2013que, a su vez, en un movimiento excepcional, quiso defender la libertad de pensamiento de Feijoo restringiendo la de sus oponentes.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><strong>COMUNICACIONES:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Marta Friera<\/strong>, Universidad de Oviedo: <strong>Leer para pensar: un acercamiento a las bibliotecas asturianas de la segunda mitad del siglo XVIII<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La Asturias ilustrada a la que dio comienzo el padre Feijoo se muestra en las bibliotecas de algunas de las personas que ocuparon cargos y posiciones de relevancia pol\u00edtica y cultural en la segunda mitad del siglo XVIII, en buena medida legado de aquel. En la comunicaci\u00f3n, haremos un repaso de algunas de ellas, conocidas a trav\u00e9s de los protocolos notariales con inventarios de bibliotecas, con el fin de reflexionar sobre c\u00f3mo para el desarrollo de la libertad de pensamiento y para filosofar, objeto del congreso, es indispensable la lectura y formaci\u00f3n. De paso, quiz\u00e1s podamos analizar c\u00f3mo fue posible que, en un territorio en principio perif\u00e9rico de la Corona de Castilla, como era el Principado de Asturias, surgiera un grupo de hombres que crecieron en hogares ilustrados y que fueron protagonistas del tr\u00e1nsito entre el Antiguo R\u00e9gimen y el Liberalismo, y alguno de ellos, incluso participar\u00eda en el primer reconocimiento del derecho a la libertad de imprenta aprobado por las Cortes de C\u00e1diz.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Javier Mu\u00f1oz de Morales<\/strong>, Universidad de Gante:&nbsp;<strong>Una novela contra la libertad de filosofar a finales del XVIII:<em>&nbsp;El secretario fil\u00f3sofo<\/em>&nbsp;(1800) de Pablo de Olavide<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La Ilustraci\u00f3n radical siempre tuvo obst\u00e1culos evidentes al desarrollarse en territorio espa\u00f1ol. La heterodoxia que radicaba en sus correspondientes fil\u00f3sofos no agrad\u00f3 nunca a los pensadores hispanos m\u00e1s conservadores, que dieron cuenta de ello en sus correspondientes obras. En ese sentido, las posibilidades que la ficci\u00f3n novelesca ofrec\u00eda eran muy atractivas, ya que ese g\u00e9nero, que no ten\u00eda ning\u00fan compromiso con la verdad, permit\u00eda impunemente ofrecer perspectivas sesgadas y deformadas sobre los fil\u00f3sofos irreligiosos de la Ilustraci\u00f3n. Uno de los primeros casos fue <em>El imp\u00edo por vanidad<\/em> (1795) del padre Mart\u00ednez Colomer, una obra cuyo principal antagonista estaba caracterizado por una horrible perversidad consecuencia de haber le\u00eddo a autores como Helv\u00e9tius, Bayle, Voltaire o Rousseau. Numerosos novelistas espa\u00f1oles tomaron ejemplo de este texto y compusieron novelas similares a finales del XVIII y principios del XIX, como <em>El Evangelio en triunfo o historia de un fil\u00f3sofo desenga\u00f1ado<\/em>, de Pablo de Olavide, o <em>Don Papis de Bobadilla<\/em>, de Rafael Jos\u00e9 de Crespo. Estas dos \u00faltimas en particular ten\u00edan un componente m\u00e1s ensay\u00edstico que novelesco, en tanto que el argumento es solo un pretexto para rebatir la filosof\u00eda atea con excursos de tipo moral. Pero el mismo Olavide public\u00f3, con posteridad, una novela diferente y menos conocida en la que ataca igualmente a la Ilustraci\u00f3n desde una perspectiva diferente. Se trata de <em>El secretario fil\u00f3sofo<\/em> (1800), una novela breve que parece inspirada directamente en <em>El imp\u00edo por vanidad<\/em>, aunque literariamente resulta muy distinta. En este caso, el escritor lime\u00f1o huye de los excursos morales en favor del efectismo y consigue, de esta manera, un texto en el que la cr\u00edtica a la heterodoxia brota de lo dram\u00e1tico. <em>El secretario fil\u00f3sofo<\/em> se convierte en una de las novelas m\u00e1s violentas de las letras hispanas en esa \u00e9poca, quiz\u00e1 la que m\u00e1s, debido sobre todo a la perfidia con la que aparece caracterizado su protagonista. Este \u00abfil\u00f3sofo\u00bb aventajar\u00e1 sobradamente en perversidad al otro que vemos en <em>El imp\u00edo por vanidad<\/em>. La filosof\u00eda irreligiosa no solo llevar\u00e1 a que el personaje se comporte de un modo considerado indecoroso, sino a que perpetre un retorcido chantaje a gran escala con el objeto de arruinar, de un modo totalmente s\u00e1dico y gratuito, la vida del hombre para el cual trabajaba. Tan solo tenemos una muy breve explicaci\u00f3n a la psicolog\u00eda de ese sujeto y al origen de tanta maldad: los libros de Voltaire que le\u00eda. La presente ponencia pretende explicar c\u00f3mo esta novela pudo difundir una muy mala imagen de los fil\u00f3sofos heterodoxos entre el p\u00fablico m\u00e1s general y menos especializado de la Espa\u00f1a de entonces.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Eva Velasco<\/strong>, Universidad Rey Juan Carlos:&nbsp;<strong>La Historia Eclesi\u00e1stica en el siglo XVIII: traducci\u00f3n, censura y pol\u00e9micas doctrinales<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La Historia Eclesi\u00e1stica fue una de las principales ramas de la investigaci\u00f3n hist\u00f3rica en los pa\u00edses cat\u00f3licos en el siglo XVIII. Sin embargo, no fue un asunto ajeno a las controversias y pol\u00e9micas doctrinales. El enfrentamiento entre las posiciones regalistas y jansenistas, o el conflicto entre la autoridad papal y la iglesia nacional ten\u00edan en esta rama de la Historia un \u00e1mbito propicio de expresi\u00f3n.&nbsp; El objetivo de esta comunicaci\u00f3n es identificar y analizar los principales textos de historia eclesi\u00e1stica que se elaboraron o tradujeron en Espa\u00f1a, con especial atenci\u00f3n a la l\u00ednea doctrinal y a la finalidad que se persegu\u00eda.&nbsp;Tanto las traducciones como las obras aut\u00f3ctonas tuvieron que pasar por el filtro de la censura previa, lo que nos permite tambi\u00e9n estudiar qu\u00e9 problema o no se percib\u00edan en estas obras y que implicaciones doctrinales y pol\u00edticas ten\u00edan.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Jorge Chauca<\/strong>, Universidad de M\u00e1laga: <strong>Los l\u00edmites de la raz\u00f3n: censura y pensamiento reaccionario en la batalla cultural contra los falsos fil\u00f3sofos<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El Siglo de las Luces alumbr\u00f3 tambi\u00e9n a la Monarqu\u00eda Hisp\u00e1nica en ambos hemisferios, si bien la Ilustraci\u00f3n cat\u00f3lica no super\u00f3 los l\u00edmites impuestos por el Antiguo R\u00e9gimen. Es m\u00e1s, proliferaron autores que conformaron lo que podemos denominar una escuela reaccionaria espa\u00f1ola frente a lo que identificaban culpablemente como falsa filosof\u00eda, cuando no con virulentos ataques a obras y escritores. Ciertamente su combate fue m\u00e1s individual que colectivo, pero junto al frente institucional encabezado por la censura, inquisitorial o acad\u00e9mica, encarnaron una cultura de la cancelaci\u00f3n o la injuria, dependiendo del caso y de las posibilidades existentes. Adem\u00e1s, elaboraron, sin pretenderlo, un corpus ideol\u00f3gico llamado a prolongarse en el tiempo y en acendrada defensa de la longeva alianza entre trono y altar. Frente a la filosof\u00eda falsaria o los sucesos revolucionarios, se levant\u00f3 un muro que tard\u00f3 en caer y finalmente mut\u00f3 para su supervivencia.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Francisco S\u00e1nchez-Blanco,<\/strong> Universidad del Ruhr:&nbsp;<strong>Los or\u00edgenes de la Ilustraci\u00f3n en Espa\u00f1a: la defensa del escepticismo empirista<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Es objeto de discusi\u00f3n generalizada la cuesti\u00f3n de si los comienzos del movimiento intelectual que denominamos \u2018Ilustraci\u00f3n\u2019 se remontan a la visi\u00f3n monista de la naturaleza, propuesta por Spinoza (Jonathan Israel), o, por el contrario, si hay que conceder prioridad a la cr\u00edtica de las religiones positivas y presuntamente reveladas (Martin Mulsow), que se cristaliza en las obras de Bayle a la estela de socinianos y libertinos de \u00e9pocas anteriores. En ambos casos queda un poco marginada la virtualidad hist\u00f3rica del empirismo esc\u00e9ptico de Francis Bacon y Robert Boyle en los comienzos de la Ilustraci\u00f3n. Estoy convencido de que trazar l\u00edneas divisorias entre las diversas fuentes es demasiado artificial, porque las tres corrientes se presentan entrelazadas unas en otras y se potencian mutuamente. A Roma conducen muchos caminos. En este marco pol\u00e9mico vamos a fijarnos en la obra de Feijoo y en los autores que sirvieron de orientaci\u00f3n a los primeros novatores espa\u00f1oles. No se trata de acumular citas ni de establecer filiaciones unilaterales o de ubicar a los autores en una escala de radicalidad, sino de hacer una lectura paralela, que descubra cuestiones filos\u00f3ficas candentes y preocupaciones antropol\u00f3gicas comunes, subrayando puntos de contacto y el di\u00e1logo impl\u00edcito y expl\u00edcito entre los autores europeos, teniendo presentes las circunstancias especiales en las que sus obras se desarrollan y se leen en el \u00e1mbito hispano.&nbsp;[\u2026]<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Joaqu\u00edn Castell\u00e1<\/strong>, Universidad de Valencia: <strong>Convicci\u00f3n confesional y tolerancia intelectual en Feijoo<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La fuente confesional del catolicismo ha constituido el complemento vertebrador de la monarqu\u00eda hisp\u00e1nica a lo largo de su historia, por cuanto que contribuy\u00f3 a dotar de unidad y sentido a comunidades tan dispares como las que la conformaban. Podr\u00edamos decir que, de alg\u00fan modo, para Feijoo su firme convicci\u00f3n confesional le afianz\u00f3 en una posici\u00f3n privilegiada desde la que pudo articular la cr\u00edtica del pensamiento y la actividad intelectual de su tiempo.&nbsp; En la presente comunicaci\u00f3n pretendemos argumentar, y justificar, que la perspectiva desde la que Feijoo legitima el recurso a una cr\u00edtica productiva es la adopci\u00f3n de un escepticismo \u00abprudente\u00bb al alcance de las posibilidades humanas, esto es, ajustado a los asuntos estrictamente temporales, y que considere con esp\u00edritu exigente esas cuestiones a la luz de la \u00abraz\u00f3n natural\u00bb. Dicho de otro modo, lo que se propone es adoptar una actitud filos\u00f3fica con vocaci\u00f3n y proyecci\u00f3n pr\u00e1ctica en su resoluci\u00f3n donde quepa suspender el juicio circunstancialmente all\u00e1 donde entren en colisi\u00f3n las instancias confesionales e intelectuales, emplaz\u00e1ndose a contar con los elementos de juicio pertinentes. Pero lo que cabe destacar de la posici\u00f3n de nuestro autor en estas circunstancias es la alegaci\u00f3n de que en ning\u00fan caso dichas controversias deben convertirse en un obst\u00e1culo que impida el fomento de un clima intelectual tolerante y abierto a las aportaciones de las nuevas ciencias que se demuestren eficientes y valiosas en la pr\u00e1ctica, aun a costa de relativizar su encaje doctrinal en el \u00e1mbito de ciertas creencias religiosas establecidas por la Iglesia.&nbsp; Por otra parte, la exquisita distancia anal\u00edtica con que afronta las diversas controversias que aborda Feijoo se corresponde con la serena perspectiva que le concede el refugio de su celda y el arropamiento de su congregaci\u00f3n. Orden, la benedictina, que a lo largo de su trayectoria destaca por sus inquietudes e iniciativas culturales y editoriales; habiendo contribuido decididamente, adem\u00e1s, en la publicaci\u00f3n y distribuci\u00f3n de su obra. Dicho apoyo le permiti\u00f3 mitigar la presi\u00f3n censora de la Inquisici\u00f3n y disfrutar siempre de un criterio independiente no exento de una discreta cautela. Confiaba por encima de todo en la \u00abfortaleza de la religi\u00f3n\u00bb que profesaba, que no precisaba de embustes ni de prerrogativa coactiva alguna para hacerse valer, y a la que animaba a revitalizarse desde los m\u00e1s simples principios evang\u00e9licos.&nbsp;Feijoo aboga por la necesidad de un cierto grado de credulidad en la vida del hombre, constituyendo un elemento sustancial de la condici\u00f3n humana, y abomina de la incredulidad como algo impropio de su condici\u00f3n natural y moral que incurre en un crudo materialismo y en un imp\u00edo mecanicismo.&nbsp;Consideramos en definitiva que, para Feijoo, solo desde la seguridad de unos firmes principios espirituales se puede ejercer una cr\u00edtica que, con honestidad, afronte las incertidumbres de la existencia humana, esto es, la b\u00fasqueda de las condiciones de posibilidad de una vida buena. Lo que habr\u00eda que conjugar con su insistencia en que solo desde la tolerancia intelectual y la amplitud de miras se pod\u00edan alcanzar las v\u00edas de desarrollo material y moral que la sociedad de la \u00e9poca necesitaba.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Mar\u00eda Fern\u00e1ndez Abril<\/strong>, IES El Bat\u00e1n, Mieres: <strong>De la filosof\u00eda escol\u00e1stica a la ciencia experimental: Feijoo en el panorama mexicano<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>n el trabajo de Salvador Cruz \u00abFeijoo en M\u00e9xico: notas de asedio\u00bb, presentado en el primer Simposio del Padre Feijoo y su Siglo (Oviedo, 28 de octubre a 5 de septiembre de 1964), el investigador mexicano dibuj\u00f3 un arco de la recepci\u00f3n de las ideas de Benito Jer\u00f3nimo Feijoo en M\u00e9xico en el que un punto importante es el papel desempe\u00f1ado por su obra en el tr\u00e1nsito de la filosof\u00eda escol\u00e1stica a la ciencia experimenta. Aparte de la conocida impugnaci\u00f3n de Francisco Ignacio Cigala, pruebas concretas de esta recepci\u00f3n son la publicaci\u00f3n de Jos\u00e9 Ignacio Bartolache en el Mercurio Volante de 18 de noviembre de 1772 y la Oraci\u00f3n vindicativa de Crist\u00f3bal Mariano Coriche (1763).&nbsp;La presente comunicaci\u00f3n tiene como objetivo analizar c\u00f3mo estos testimonios citados dialogaron con la ideolog\u00eda feijoniana para esclarecer coordenadas de la recepci\u00f3n de su pensamiento en Nueva Espa\u00f1a dentro del marco de la filosof\u00eda de la Ilustraci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/www.unioviedo.es\/feijoopro\/congreso-la-libertad-de-filosofar-en-la-obra-y-el-contexto-de-benito-jeronimo-feijoo\/\">Tem\u00e1tica del congreso<\/a> \/ Conference topics<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/www.unioviedo.es\/feijoopro\/programa\/\">Programa<\/a>&nbsp;\/ Programme<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/www.unioviedo.es\/feijoopro\/comite-cientifico\/\">Organizaci\u00f3n<\/a> \/ Organising Committee<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/www.unioviedo.es\/feijoopro\/envio-de-propuestas\/\">Env\u00edo de propuestas<\/a>&nbsp;\/ Call for papers<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/www.unioviedo.es\/feijoopro\/informacion-practica\/\">Informaci\u00f3n pr\u00e1ctica<\/a> \/ Practicalities<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Colabora: PONENCIAS: Inmaculada Urzainqui, Instituto Feijoo de Estudios del Siglo XVIII: Feijoo y los l\u00edmites de la libertad de expresi\u00f3n Feijoo, pese a declararse \u00abciudadano libre de la Rep\u00fablica de las Letras\u00bb y ser defensor a ultranza de la libertad de pensamiento en todo lo que no atente al dogma cat\u00f3lico, no deja de proclamar &hellip; <\/p>\n<p class=\"link-more\"><a href=\"https:\/\/www.unioviedo.es\/feijoopro\/resumenes\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abRes\u00famenes\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"parent":0,"menu_order":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","template":"","meta":{"footnotes":""},"class_list":["post-450","page","type-page","status-publish","hentry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.unioviedo.es\/feijoopro\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/450","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.unioviedo.es\/feijoopro\/wp-json\/wp\/v2\/pages"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.unioviedo.es\/feijoopro\/wp-json\/wp\/v2\/types\/page"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.unioviedo.es\/feijoopro\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.unioviedo.es\/feijoopro\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=450"}],"version-history":[{"count":12,"href":"https:\/\/www.unioviedo.es\/feijoopro\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/450\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":488,"href":"https:\/\/www.unioviedo.es\/feijoopro\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/450\/revisions\/488"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.unioviedo.es\/feijoopro\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=450"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}