Industrias creativas y ciudades

14 abril 2020   |   por Silvia González   |   Divulgación
Las industrias creativas y culturales (ICCs) son una llave para la apertura y el desarrollo social y económico. Estas son conductoras de innovación y una fuente imperecedera de creatividad y conocimiento.

La innovación se ha convertido en una herramienta indispensable para las empresas e instituciones que quieren prosperar y crecer. Las ICCs representan y comunican los valores y la cultura tangible e intangible de una comunidad, por eso la Unesco y la OCDE apoyan estas industrias como una parte intrínseca de la cultura de la sociedad.

La UNCTAD no solo promociona y analiza las industrias creativas y culturales como guías del desarrollo sostenible, sino que, gracias a estas se conservan y promueven iniciativas locales. Además, son un eje acelerador que forma parte de la mayoría de los países para sensibilizar e innovar socialmente y que se ha comenzado a otorgar gran importancia, formando parte integral de las estrategias RIS3 de algunos países y comunidades autónomas españolas. Las actividades relacionadas con el diseño, forman parte de un subsector incluido en todos los modelos que estudian las ICCs (UNCTAD, WIPO, Modelo de círculos complementarios y de círculos concéntricos).

industria creativa

Las ciudades y regiones cerebro apuestas por el conocimiento y la creatividad como pilares maestros para estimular la innovación, el desarrollo, la diversidad y el talento. En este sentido podemos destacar a Florida como el creador de las ciudades inteligentes, estas deben incluir las tres T´s (Tolerancia, Tecnología y Talento). El conocimiento y el diseño son una fuente inagotable de recursos, por lo que no debemos temer de su esquilmado y su internacionalización. La I+D+I conduce y lidera naturalmente a las ICCs por tanto, los países que no invierten o que invierten muy poco en I+D+I truncan el desarrollo de este sector. Esto implica perder la oportunidad de exportar bienes y servicios complejos en la sociedad del conocimiento. Cunningham señala que se necesita promocionar y desarrollar el espíritu emprendedor, y que consecuentemente, se necesita ir hacía una estabilidad financiera. Sin embargo, cuando pensamos en internacionalización, nos preguntamos: ¿cuáles son los actuales retos sociales y medioambientales para garantizar un equilibrio social, económico y medioambiental global?

Desde la perspectiva de la cooperación para el desarrollo, antiguamente los países más avanzados ayudaban a los pobres transfiriendo tecnología y conocimiento, siempre desde un horizonte de desarrollo y progreso. La agenda 2030 ha ayudado a modificar los patrones de cooperación clásicos. Actualmente, la idea que tenemos con los ODS es que el desarrollo es un problema universal compuesto por países con diferentes necesidades. El reto actual para garantizar un equilibrio global consiste en plantear modificar el modelo de producción, ya que los países desarrollados tienen un modelo de producción que no es universalizable, puesto que no es sostenible.

Cabe reflexionar que quizás realizar algunas variaciones en el modelo de cooperación científico-tecnológico y de transferencia del conocimiento ayudaría a enfrentarnos a los retos actuales.

Silvia González

Doctora en Ocio y Desarrollo Humano por la Universidad de Deusto y posee un master en “Dirección Internacional de Proyectos de Ocio” especializándose en gestión cultural por la misma Universidad, con la cual ha colaborado con una beca de investigación.

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