Un pequeñajo con aires de realeza

Nadie creía que fuera a venir, pero de un día para otro ya estaba aquí. Se iba a quedar dos semanas y algunos todavía siguen contando los días que lleva con nosotros. Así fue como comenzó su reinado. Creó cárceles en lugares que antes llamábamos casa, mientras que él campa a sus anchas. Y de repente, nos hizo comprender el valor que guardan pequeñas cosas tan cotidianas como un abrazo, un beso o una buena charla al sol. El valor de volver a sentir tu olor.

Ana Giadás

Microrrelato MediaLab #6: Un pequeñajo con aires de realeza, de Ana Giadás

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